Propiedades de la Fibra soluble

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Los nutrientes más abundantes en la avena son el almidón y la fibra. El almidón es una larga cadena de glucosas que el cuerpo convierte en energía.

El almidón de la avena es distinto al de otros alimentos –como los fideos y el pan–, ya que su digestión es más lenta, proporcionando un aporte de glucosa lento, estable y saludable.

Además, un 25% del almidón de la avena no se digiere y por lo tanto actúa como fibra prebiótica, alimentando a la flora intestinal benéfica y favoreciendo de esta manera la salud del intestino.

La avena tiene un 11% de fibra. El tipo de fibra más abundante en la avena son los beta-glucanos, un tipo de fibra que es soluble en agua. A la vez, la avena también contiene fibra insoluble, incluyendo lignina, celulosa y hemicelulosa.

¿Qué es la fibra soluble?

La fibra soluble es la que contienen las legumbres y hortalizas, y están formadas por cadenas largas de azúcares como los fructanos, pectinas, glucamanano, inulina, psyllium, agar, carragenato y otras. Como son solubles en agua forman un gel en tu intestino y también contribuyen a aumentar la viscosidad. Pero lo más importante es que la mayoría de estas fibras se pueden fermentar.

Si te preguntas ¿el cuerpo la fermenta?, No, tu cuerpo no las fermenta. Son las bacterias que forman tu flora intestinal las encargadas de digerirlas. Por eso se llaman prebióticos, que no debes confundir con probióticos. El resultado de la fermentación son ácidos grasos de cadena corta que tu cuerpo puede usar como energía y que no engordan. Aquí también está incluido el almidón resistente, que puedes preparar en casa solo con dejar en la nevera el arroz o las patatas.

La fibra soluble retrasa la absorción de los carbohidratos ayudando a regular tu insulina, y se sabe que contribuye a bajar el colesterol total.

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